( Cartas, cuadros y leyendas de las Cortes, etapa 4 )
 

Número 4 - 004


Primera de Mercuchoff de TT LL RR
a Odysseus - I de Éden,


Dear Odyss,

Je suis trés enchantè de votre lettre... uy!, quizir que vale, que me ha gustado. Antes que nada por tener noticias, últimamente tan escasas. Ya sé que es culpa mía, que no paro en rama verde. El caso es que desde que fui localizado en la ciudad Condal por el Errequeerre ese de las narices, he procurado ponérselo difícil a esa panda de obsesionados con los supuestos males de las Coronas. La mejor solución ha sido poner tierra de por medio, así he visitado cada estación del año una de mis posesiones en Eurasia. De forma que, hasta ahora, no he vuelto a saber de ellos lo cual ya imaginas que me alegra sobremanera.

Volviendo a la carta, me apena sobremanera el estado del Duque (el diminutivo nunca lo entendí) , pero cohones, no me mandes dineros que luego pasa lo que pasa. Ya sabes que en una ocasión intenté hacerle llegar tus provisiones y me envió poco menos que a galeras. Bueno la cosa iba de barcos, pero se ofendió tanto que comentó EN PÚBLICO que le estaba pidiendo favores de bragueta. Ya ves, ¡cómo para volver a intentarlo!

De todas formas de las enfermedades del Duque  no te creas ni la media, que ya sabes que hay Duquesas ansiosas de verlo holgazanear por sus palacios (ahora remozados). Que siempre fue buen animador de cotarros el Duque, y se le echa en falta en muchas ocasiones. De ahí a que sea real la enfermedad, media gran distancia, que acostumbran a recorrer  en ambas direcciones las Duquesas y sus pléyade de patrocinadas. Vamos que el de trotaconventos no es un calificativo que les desmerezca.

Pensé que después de mi inesperada salida del país, tomaría las riendas del reino y que estaría más ocupada en esa seria labor que en otras más frívolas. Pero veo que lo uno no le quita lo otro, en fin, ten paciencia con mandamasas tan activas y procura que cuando te toque la china (que te tocará, como a todos) no sea grande el descalabro.

Un último dato: no ha mucho visité Barcino (de rigurosos incógnito, como puedes suponer) y tuve el placer de ver al Duque, y si eso es enfermedad, el sol sale de noche. ¿Sabes que creo? Que están divulgando la supuesta malaltía (ay, que se me escapa el català )  para que salga airoso a desmentirla y disfrutar así de su verbo y su gracia.

Tranquiliza a tu Serenísima Madre, que ahí no pasa ná.

Ahora que la nombro, y perdona que no te preguntara antes, ¿Cómo está? Desde que dejó el Principado en tus manos, comentan que no se la ve en los círculos sociales, ni en ningún otro, vaya que no sale de su rosaleda. Cualquiera diría que la resurrección fue virtual, que casi no vive. Ya me gustaría visitarla, pero me temo que este año será imposible, que pronto cambiaré de nuevo de residencia, y las Españas, esas tan católicas, no terminan de sentarme bien, si bien pasé allí los mejores momentos.

Da recuerdos a toda la corte, si la visitas antes que yo, y quítate ese pesar, que hay Duque para rato, y lo veremos todos.

Besos,
Mercu.

PD ) Se le alegran los ojos a Sven cuando le comento tus letras. También te manda besos.

PD bis ) La otra Duquesa también te manda besos, aunque añade que más de un pescozón te merecerás por zangolotino ‘... que no se os puede dejar solos...’¡Ah! y que te cases, leñe! Que ‘... lo que necesita es un hombre que lo ponga fino...’ No sé que querrá decir.

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