MISIVAS DE LA CORTE (19)

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1ª a  S.A.D. María Manuela de Montespán
 de S.M.E.S. Doña Bernarda del Jinjol i Taronjer "La Pérfida", Marquesa de lo Bonico y Jamía, Vizcondesa de Russafa

Estimadísima Manuela:

Hallome sofocada, confundida, aturdida, mareada y revenida por todos los asuntos que acontecen en la Corte. No puedo creer tener que interrumpir mis merecidas vacaciones en mi palacete veraniego de la Isla de Tabarca - ya sabéis mi afán de irme a descansar a lugares poco comunicados - para defenderme de toda esa sarta de mentiras que se vienen contando sobre mi persona, tal como me ha contado mi fiel servidor, el señor Takei, el cual me ha puesto al corriente en el viaje de vuelta a mis dominios de la globalidad de la situación.

Imposible es alejarse de la Corte sin que le tengan que dar a una semejantes disgustos. De vuelta, pues, al Vizcondado de Russafa y desde el Palacio del Jinjol i Taronger, os escribo estas letras para aseguraros mi total adhesión a la Corte, así como mostrar mi respeto hacia todos sus componentes. Encuéntrome sorprendida y horrorizada al saber que un simple ataque de locura que diome en aquel caluroso verano en el sumamente conocido Pabellón de la Rosaleda de la Condesa de los Vergeles, fruto de mis sucesivos vahídos - producidos todos por la excesiva temperatura y humedad ambiental - hicieran suponer a María de las Mercedes, a la que vos, junto con el Duquesito Dom Joan, habéis apodado como "La Michirona", que yo mostraba mi conformidad a su causa.  

Sabed, mi querida Manuela, que nada más lejos de la realidad. A pesar de mi conocida y reconocida simpatía por María de las Mercedes, eso no significa que estuviera de acuerdo con su ideario político. El afecto que sentía por tan célebre Dama - independientemente de su vida privada que, según he sabido, era bastante movidita - hace que rechace la idea de emprender acciones legales, a pesar de que las merece, contra su "vástago" y representante del "Principado de Edén", el tal Odysseus, por embaucarme en sus proyectos sin el mío consentimiento. Rechazo con rotundidad ese "titulillo de tres al cuarto" que semejante Señor - por decirle algo bonito - me otorga y me opongo de manera frontal a que me involucre en sus asuntos. Además, mi querida amiga, ¿para qué quiero más títulos si con los que tengo me sobran y bastan? 

Airada y enfadada notablemente me encuentro, mi estimada Manuela. Considerable y sabida por todos ha sido mi discreción en los temas de la Corte, dada mi poca experiencia en el gobierno decisorio del Reino y siempre he dado poco que hablar en ese terreno. 

Reconozco, amiga mía, que en otros terrenos sí he dado que hablar, de ahí mi apodo de "La Pérfida". Pero vos sabéis que ese sobrenombre es, contrariamente a lo que parezca, cariñoso. 

Sin embargo, nunca me he pronunciado en lo político. Nunca, hasta ahora. Harta de esa utilización tan libre de mi nombre y mis títulos me he visto obligada a responder a tanta sandez. A vos me dirijo, dada vuestra influencia, para que se haga saber mi opinión al resto de los Caballeros y Damas que forman la Corte. 

No quiero aburriros, añorada Manuela - añorada, pues ha tiempo que no tenemos contacto -, con más de las mías penas que tanto me afligen. Sin embargo, en próximas misivas os haré saber determinadas informaciones que mi fiel Takei está recabando para mí sobre mi natural enemiga La Saler, por mucho que ella me considere su confidente, según tengo entendido - más quisiera ella que ganarse mi favor, pues en asuntos de tierras siempre hemos tenido disputas-.

Mi fiel Takei os llevará esta misiva hasta vuestras manos. Tratadlo bien, pues ha sufrido mucho las últimas semanas por el devenir de los acontecimientos y sin poder hacérmelo saber, dada mi incomunicación dentro del Palacete de Tabarca. 

Recibid todo tipo de consideraciones, así como mis saludos más afectuosos.  

Muchos abrazos, 

Su Muy Egregia Señora Mª Bernarda de Jinjol i Taronger
Marquesa de lo Bonico y Jamía
Vizcondesa de Russafa

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