MISIVAS DE LA CORTE  (42)

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2ª  de S.M.A.S  Doña Yorelia de Manzanares y Winter,
 Marquesa del Férreo Camino

  a
  S.A.D. María Manuela de Montespán,
Duquesa de Montespan

Manuela, hija, no he podido espera mas, porque me imagino el mar de confusiones en el que te debes encontrar por culpa de Charito. Resulta que la muchacha ha cogido confianza con mi Marianela, que vive en el mismo barrio de la amiga de Charito, y se ha sincerado con ella. Como a mí Marianela me cuenta todo (por la cuenta que le trae) me he enterado del dislate que esa muchacha ha cometido. Veamos. 

T
e cuento por partes, para dosificar mis ahogos (que me darán) y así ahorrarle a mi secretario (que escribe) el atenderme cada cinco minutos con las sales y los vahos.

Por lo visto, esa pobre desgraciada te ha enviado una nota, en la que dice que se encontró tres ratones. Bueno, con esfuerzos sobrehumanos he conseguido colegir que a lo que de verdad se refería era a que había dado a luz, y por número, trillizas. Ay! Manuela, esa muchacha, con lo criatura que es, quien habrá sido el canalla!! Bueno, eso viene luego, que tiene miga. El caso es que entiendo que el parto ha sido prematuro por una impresión que se llevó la chica, mirando no se qué por una cerradura de palacio de Don Joam. Este, al oír el ruido de la caída, salió y se encontró con el espectáculo dantesco de tres criaturas prematuras pero que luchaban por vivir, y por lo visto le miraban con cara dulce, lo que hace sospechar de la paternidad, pero claro, vete tu a saber. Charito, haciendo encargos para su señor, fue y vino por todos los palacios de la corte, y ya sabes como es el vulgo de ardiente y despreocupado. Según dice la chica, Don Joam la sometió a reconocimiento medico al entrar a su servicio, que ya me sé yo los reconocimientos médicos a los que el Duquesito somete a sus criados, sobre todo cuando son varones jóvenes, pero que no hace ascos a hembras. Pero hete aquí que también estuvo a solas con tu secretario, victor1 el día que el de Montecarmelo tuvo aquel ataque al que fuiste en su auxilio, mientras tu te hacías cargo de los documentos que estaban dejados de la mano de Dios en ese palacio. Interrógale por si sacaras algo. Charito también visitó el palacio de Mercurio de Mercôuch, pues la última carta de Don Joam a Don Mercurio, la tuvo que llevar ella por problemas en los andares de Ganímedes fruto de la noche anterior. Y ya sabemos todos lo melancólico que vive Don Mercurio, sin compañía femenina, y claro, es hombre. No es que le critique su actitud, pues es varón y al fin y al cabo para algo está el servicio, pero mira las consecuencias. Además de todo esto, Charito visitaba ciertas tiendas de ultramarinos donde compraba una harina especial para don Joam, pues dice que la vendían en ínfimas cantidades y a un precio exorbitante. Con lo inocente que es esta criatura, a saber si algún tendero se pudo aprovechar de ella. A todo esto hay que añadir que casi todos los recados que le encargaba don Joam, por ser tan especiales y discretos, la mandaba en su propio carruaje, y los cocheros siempre han sido muy disipados de moral, sobre todo cuando se trata de criadas de confianza de los señores, supongo que para medrar. En fin, sobre este tema aun queda mucho por hablar, pues si se tratara de algún noble el caso de la paternidad, no quiero pensar en como quedaría el gotha, pues parecería la pared de una guardería llena de párvulos dibujos. 

Y ahora, Manoli, ahora viene lo que mas me escandaliza...... voy a descansar un rato para tomar fuerzas, pues esto es demasiado para mi. Me estoy poniendo de color verde y mi secretario se apura en atenderme.

De resultas de todo esto, Don Joam se hizo cargo de las criaturas, y Charito le oyó decir que no era conveniente que se las viera en palacio, cosa normal claro, implicándole como el implican y mas aun mirándole como le miraban tan acusatoriamente. Por otros medios, ha llegado a mis oídos que el Duquesito las canjeó en el puerto, y esto es lo que me escandaliza, ¡¡¡por tres criados de buena planta, castrados!!! Y digo yo, Manuela, que no quepo en mi de escándalo ¿TRES? ¿SOLO TRES CRIADOS POR TRES CRIATURAS QUE EL DIA DE MAÑANA LIMPIARAN COMO POSESAS?  Este hombre es un dispendiado y lo vende todo a precio de saldo, que despilfarro. Y encima es el barco pirata que secuestró a tu querida Madretere dioslatengaprotegida, que recaló en el puerto de vuestra Ducal ciudad (y digo bien, Ducal, porque allí mandas tu, y el Conde ya claudicó dioslotengaensugloria) para aprovisionarse de víveres, pues por lo visto la monjita hizo penitencia cuando iba con ellos y los dejó pelaos de existencias. Nada mas producirse el trueque, los piratas partieron de allá con rumbo desconocido, pero mira por donde, Doña Fulgencia de la Lobera vio el mismo barco atracando (esto es aparcando el barco en el muelle, no saqueando la ciudad) en la ciudad de Lorq y me dio noticia enseguida. Doña Fulgencia, que no puede soportar no saber que se cuece en su marquesado, puso a todo su servicio de vigilancia de las idas y venidas de la tripulación del barco, y cuando vio cierto personaje entrar en negocios con los piratas se le cayeron las enaguas al suelo haciendo ruido metálico, no sé si por los cilicios (ya sabes lo católica que es) o porque las usa de materiales resistentes dado lo mucha mujer que es. El caso es que este personaje – y agárrate al abanico y junta las piernas para que no se te vayan los adentros al suelo- era..... ¡¡era la Saler!! Si, Manoli, ¡¡la susodicha!! El servicio de Fulgencia vio como a cambio de unos frascos misteriosos, los piratas le entregaban a las niñas, que ya eran niñas, pues por lo visto, camino de Lorq, los piratas pasaron por el triangulo de las Berduras, ya sabes, aquellas islas que existieron siglos ha en el Mediterráneo, mas o menos por donde ahora cae la isla donde vive vuestra prima Maria Antonia la Baronesa de Ibiza y que se hundieron con la erupción cutánea de una espinilla de una tatarabuela de esta. Estas islas eran famosas porque todo lo que por allí pasaba o vivía, crecía con inusitada rapidez y voluptuosidad, sobre todo las hortalizas, y por eso se estableció allí la familia de Maria Antonia al ver esos nabos y esas zanahorias tan exuberantes, y que dio fortuna y placer a todos los antepasado de tu prima. Por algo ella es ahora tan aficionada a las plantas, de casta le viene al galgo.....

En fin, que me desvío del tema, y bien sabes que a mi no me gusta hablar de las demás. Porque todo esto te lo cuento para que no te líes con la nota que te hizo llegar Charito, no porque me guste hablar de las demás, que a mi no me gusta hablar... El caso es que las niñas, ya mocitas, porque la Saler ha estado experimentando con ellas Diossabequé y están hechas un primor de muchachas, han salido un poco raritas, cosa que no me extraña al tratar con esa señora, pues no hay mas que ver a la pobre Mercedes como acabó (si es que acabó o aun sigue travestida). La que nació primera, o sea, la pequeña, Fe, como así me ha hecho saber que se llama el solícito Odysseus I (o Mercedes vestida de camionera, vete tu a saber) está hecha una descreída, y sin seguir los mandatos de Dios, por lo visto esta como loca por matar a sus progenitores (pobres Don Joam, tu secretario y Don Mercurio, además de la pulquérrima  Charito) por renegar de haber venido a este mundo, pues por lo visto no es feliz. Pensándolo bien, Manuela, hay que entenderla, pues si ha sacado parecido con su madre, no es de extrañar.  La segunda en nacer, y por tanto la mediana (esta si que lo que es, es) Esperanza, siempre según el principito Odysseus I (o Mercedes vestida de camionera, vete tu a saber) ha salido un poco disipada de moral, pues es un torbellino en el pueblo y goza de la admiración de todos los mozos del principado. Preguntada la muchacha por su guía espiritual, (que Odysseus I hizo poner a su servicio moral – o Mercedes vestida de camionera, vete tu a saber) que porqué no se atenía a la ley de dios de ser decente, ella- que es una descarada- contesta que “para que le vaya como a su madre, mas vale saberlo desde pequeña”. Fíjate, Manuela, que juventud nos releva. En fin. Y la tercera, ¿qué te cuento de la tercera? Esta es la mayor, pues nació en tercer lugar, Caridad (como también indicaba en su nota Odysseus I (o Mercedes vestida de camionera, vete tu a saber). Esta se hizo socia de una secta adoratriz de Lesbos alegando que para que le fuera como a su madre con los hombres, ella no quería saber nada de esos salvajes (en lo de salvajes la entiendo, Manuela) y en cuanto tuvo unos ahorros abandonó Lorq para ir tras tu prima Maria Antonia, a la que por lo visto, vio de lejos cuando iba en el barco de pequeña y quedó maravillada. Yo supongo que de sus ricas ropas y su elegancia natural,  y no de sus femeninas formas, pero vete tu a saber lo que pasa por la mente de un niño cuando está secuestrado en un barco pirata, obligada a limpiar con toda la solana y los espejismos que vería al acercarse a tierra. El caso es que le debió parecer incluso atractiva y ahora se ha ido tras ella. Si Maria Antonia sabe jugar sus papeles, puede tener una recia criada a su servicio y así estaría defendida en esa isla escondrijo de piratas y tratantes, que bien le vendrá estarlo entre todos esos peligros. Y más cuando visita las Germanias, con lo que hay por allí, que me han dicho que ni mecheros les dejan por la fijación que tienen con el uso del gas.

En fin, Manuela, que todo esto te cuento. Que don Joam hizo mal trueque, a mi entender, pues no creo yo que tres criados castrados limpien tan bien como tres mozas fuertes hijas de mujer tan limpia, porque será lo que quieras, pero limpia la Charito si que es, que algún día ha venido aquí a descansar con Marianela y me han dejado las cocinas como los chorros del oro entre las dos. Que Don Mercurio las mata callando, por lo visto. Que tu secretario, además de un sinvergüenza (perdonaquetelodiga), mira como las gasta. Y que yo estoy muy aburrida en palacio, pues aquí no pasa nada nunca y voy a hacer caso de la invitación que me hizo el muy amable Capitán de la Armada, Señor de Arcos de la Frontera, Don Angel Iyo de Pishaiquiyo para pasear en su fragata un fin de semana.

Un abrazo Manuela, y que todo esto que te cuento no llegue a nada grave, pues lo que más miedo me da es imaginarme a tu prima corriendo por toda la ínsula huyendo de esa loca, y se tuerza un tobillo por su culpa. Un beso empolvado.

D. Yorelia de Manzanares y Winter
Marquesa del Férreo Camino

Mandergay 

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