MISIVAS DE LAS CORTES (61)

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6ª de Su Alteza Serenísima Odysseus I de Éden
al Señor de Sve
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Palacio de Summa Felicitas
Ithaca, Principado de Éden

Mi querido Señor de Sven,

He de regañaros afectuosamente y os ruego que transmitáis mi enfado a vuestro querido Sven. Por la rabieta de la señora duquesa veo que el sombrero de su uniforme a la federica ha servido para divertimento en vuestro reencuentro. Además, por mucho que os alegréis veo un poco imprudente que vayáis saltando por las tapias de vuestro palacio. Tened cuidado señor, que ya sabemos que el amor rejuvenece, pero os queremos entero y, sobre todo, sano.

Sabed que mi Justicia Mayor, Alexx de Kidd, de los Kidd del Capitán Kidd me ha comunicado que el frailuco esta en Éden. Se le ha localizado y ha sido fácil. Este hombre no se si tendrá madera de evangelizador, pero desde luego de lo que si tiene es de inoportuno y molesto. Volvió a acosar a uno de mis súbditos con esa manía que parece que le posee de ponerse de rodillas y bajar las braguetas, como si se necesitara tener eso al aire para rezar novenas. Además iba travestido. No que en mi reino se tenga nada en contra de los travestidos -muy al contrario, pero no por las razones que pensará la Corte cuando lea esto, sino porque lo que haga cada uno de mis súbditos mientras no moleste al vecino, ni a la justicia, ni al bien común, esta hecho. En mi principado son libres las personas de hacer y deshacer a su antojo en sus vidas-.

El disfraz de zíngara le iba muy mal. Me extraña las menciones en la misiva que han aparecido en la corte a un tal "josé nosequé" y al Barranquete, que es una zona residencial. Aparte de que no daba el pego como zíngara, porque a nadie se le ocurre vestirse de zíngara con un tailleur de Chanel, a no ser que se vaya a un baile de disfraces. En la requisa que se hizo en el apartamento de la plaza de la Virgen de la Amargura, se le incautaron dos cofres. Como avisó de que no se abrieran, no los hemos abierto, pero pasándolos por la máquina de rayos X uno de ellos lleva una potente bomba y el otro una cantidad inusitada de lo que parecen semillas. Como os comuniqué, habíamos descubierto en la zona norte del principado plantaciones ilegales y parece ser que las acciones de la Policía -que el eficiente Sven comandaba- tuvieron tales resultados que necesitaban de nuevas semillas para nuevos cultivos. Mis artificieros han desactivado la bomba, que estaba compuesta por un burdo mecanismo de espoleta. Hasta en eso, señor mío, son antiguos.

En los documentos incautados al frailuco también se encuentra correspondencia con los miembros de la Corte, no sólo la revelada sino otra, donde se levantan bastantes sospechas contra personajes relevantes de la misma. El Justicia Mayor de mi Reino, Don Alexx de Kidd, centra sus sospechas en la muy respetable Maria Manuela de Montespán, Duquesa de Montespán. De lo que se deduce que el cabreo soberano, que su secretario en las misivas relata, no se debe tanto a que comáis rábanos con mantequilla sino a la nada desechable posibilidad que sea ella la que coma el rancho de mis cárceles. Por de pronto, una gran parte de la supuesta hermandad de los Azofaifos, compuesta en su mayoría por extranjeros a este reino, ha sido puesta entre rejas, con las pruebas incriminatorias recogidas a lo largo de estos últimos meses por la Policía del Principado.

Como veréis, mi querido Señor de Sven, las cosas son mas sencillas de lo que se piensa. Esa manía de querer deslegitimarme únicamente responde al deseo de minar el sólido gobierno de mi Principado y convertir este en su particular república bananera, donde Maria Manuela, con el concurso del Duquesito, haga y deshaga, ponga y disponga en este mi legítimo y pacífico reino. 

Y eso si que no fue, ni es, ni nunca será.

Mis saludos cordiales, querido Señor de Sven.

Odysseus I de Éden
Principe de Éden

Palacio de Summa Felicitas
Ithaca, Principado de Éden

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