MISIVAS DE LAS CORTES (68)

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7ª de Su Alteza Serenísima Odysseus I de Éden
al Señor de Sve
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Palacio de Summa Felicitas
Ithaca, Principado de Éden

Mi querido Señor de Sven,

Que bien. Menos mal que me he enterado por las misivas de la Corte que vienen, de incógnito que dicen, vestida toda la corte de zíngaras y zíngaros por tierra, mar y aire a la inauguración de la cúpula que sobre el barrio noble de Ithaca he mandado construir. 

Cúpula Hermética
que servirá para conmemorar el primer año de los fastos de mi reinado sobre el principado y que tiene como fin hacer de tal barrio un maravilloso jardín botánico, amén de resguardo contra calamidades -como las inundaciones, tan frecuentes en mi reino-, y  puesto que además esta blindada, de graciosa fortaleza, ya que, como bien sabéis, nunca dejó de serme hostil ni la casa de Castrelos ni la de Barcelona, dividida en la de Montespán y en la de Montecarmelo. De hecho pienso exponer, como muestra de mi buena voluntad y para que vean que no me chupo el dedo, el artefacto incautado y las semillas del grano que da la harina andina. 

Desde que mi soberana (y muertísima, muerta como la espiga que siega la cuadrilla en los trigales de mi principado, muerta como una naturaleza muerta de bodegón, muerta como está ella, muerta) madre declaró la independencia del principado, renombró el condado de los Vergeles como Principado de Éden y renombró la capital de este condado como Ithaca, el cabreo monumental de la Duquesa de Montespán no ha tenido fin, puesto que no consiente que se le haga la contraria y ha de ser ella la que rija los destinos de la Corte. Al ver que había otra Corte no ha consentido ella en ser arrinconada. Y es que si de regir se trata no rige ella ni en su propio entendimiento. A la muestra me remito. Pretende pasar desapercibida en mi reino vestida de zíngara cuando su particular cara, apostura y maneras son mas conocidas que las partes bajas de aquella famosa cupletista cubana, también conocida como la Chelito. Aparte de que su cara cause cierto miedo, su apostura una natural prevención y verdadero terror sus maneras de niña caprichosa de internado. 

Dejadme que os cuente de la Cúpula Hermética. Sabed que esta situada en el punto mas alto de mi reino, precisamente construida sobre la amplia y donosa planicie que corona el monte Vergel, donde esta construido el palacio de Summa Felicitas y otras nobles mansiones, entre ellas la vuestra, la que se construyó Dom Lorenz de Cheeky, el petit palais  de mi querida aya, la residencia oficial del heredero del Principado (ahora vacante por la triste renuncia de la Princesa de la Rosa), amen del conocido pabellón de la Rosaleda  y el Palacio de la Samaritana, que hace las funciones de hospedería para visitas ilustres y oficiales. Esta y otras residencias y edificios administrativos constituyen el quartier noble de mi Principado, ahora protegidos por la Cúpula Hermética que acabo de construir. 

Cuando no esta cerrada, sobre la planicie del Campo de Oro de Ithaca, que así es como se llama esta particular meseta de forma redonda, siempre hay un clima bonancible y una temperatura agradable. Aparte, he procurado que el propio distrito que bajo la cúpula se halla sea autosuficiente para el caso de un mas que improbable asedio, pudiendo alojar la población actual de la ciudad de Ithaca en una cómoda ciudadela subterránea que estoy habilitando en las faldas de esa meseta, los riscos del Monte Vergel, amén de cultivos hidropónicos y sitio para cría de ganado. Sabed que he conseguido canalizar unas aguas freáticas que pueden dar tan vital liquido a esa hipotética población. 

Un añadido agradable es que la cúpula y su remate dorado con cuatro ángeles de alas extendidas, anuncian la presencia de mi querida capital a cualquier visitante que se acerque desde cualquier punto cardinal. 

Esta Cúpula Hermética, y perdonad mi entusiasmo pero realmente estoy ilusionado con ella, es un logro técnico de mi reinado que apenas tiene meses, se puede observar, en su cara interior vidrieras plomadas de colores claros que narran hechos de la casa de los Vergeles desde su primer ascendiente conocido, un comerciante griego que se estableció por estos lares poco después de la muerte de Cristo y que por sucesivos servicios prestados fue elevado a la condición de patricio de su reino por el rey de Mauritania, casado entonces dicho rey con Cleopatra Selene, la hija de Marco Antonio y Cleopatra. Tal patricio mercader aportó el primero de los documentos al archivo de la casa de los Vergeles, ahora anexo a los archivos generales del Principado , los Proféticos Rollos de la
Sibila Lupina. Es curioso que anuncien dichos rollos el fin de mi casa en el mundo conocido. Es más, lo anuncian con los versos siguiente, que ahora traduzco libremente del arameo. "Quedará sepultada viva, engastada donde empezó, en un aguamarina, en eterna ocultación de este mundo, la casa renombrada. La artera venganza de las hijas de Egipto, comandadas por uno de media sangre de antigua estirpe, será, oh Odysseus de Ithaca (ese era mi primer ancestro, comerciante , proveniente de la isla griega) el fin de la existencia conocida de tu casa, mas no el fin de su existencia" .  Curioso ¿verdad?. 

La verdad es que tenía planeadas otras solemnes conmemoraciones, pero lo de la fiesta zíngara no me parece mal. He cursado invitación a todo el Gotha para que tan ilustres visitantes no se sientan solos (ya que, según mi padre biológico, Mount Karmel, mi ascendencia y mi casa tiene poco lustre). A vos en lugar de tarjetón os mando esta misiva. Por favor traed con vos a Sven

A la Baronesa de Ibiza le tengo preparado un recibimiento especial puesto que ha sido la mas original de todas. Las cuatro naves de protocolo de mi Real Fuerza Aérea, cuatro dirigibles de globo dorado, escoltarán su presencia desde el momento en que esté en el espacio aéreo, precediendo y escoltando al globo de la baronesa. Confío en que estéis para ver tan magno espectáculo.

En otro orden de cosas la paz interior de mi reino se ve levemente turbada por la banda de la Duquesa. Resulta del todo punto curioso que acoja en mi reino a quien considero cabecilla de una banda de traficantes, pero no hay juicio de por medio, así que es inocente hasta que se demuestre lo contrario. Confío que el poco saber estar que le queda sea suficiente como para que, alojándose en el Palacio de la Samaritana, puesto que aquí no tiene residencia propia, responda con solvencia -que no con tranquilidad, ya que no le queda, desde que le aconsejaron, desde tiempos del figón que se practicara una histerectomía y no quiso hacérsela- a las preguntas que mi Justicia Mayor tendrá a bien en hacerle. Tal falta de juicio supongo que le ha hecho ver que las obras de la Cúpula Hermética son las de un pantano. En fin, sabed que me he resignado a que la Duquesa viva en su propio mundo de ensoñaciones. Parece que tomara hongos. Creo que los rovellóns  que consume con tanta asiduidad en su palacio son mas bien amanitas ... 

Lo que no se es donde acomodar a la tal monja, Madretere. Es más peligrosa de lo que parece. Fra Arnaldus sigue fuera de mi reino, así que no se que hace mi padre biológico diciendo que lo tengo por aquí. Le ocurre como a la Duquesa. Todos los varones de mi reino conocen su cara, maneras y apostura. Y lo evitan. Y es que es repugnante el tal frailuco. 

Le he mandado otra misiva a vuestra madre, la Duquesa (sea, si ella quiere ser Duquesa que lo sea) del Salar, donde contemplo otros aspectos del festejo. Mientras tanto quedad con Dios y dad mis saludos a Sven

Antes de que se me olvide. Adjunto caudales para sufragar el viaje de mi padre biológico hasta Éden. Hacedlo, esta vez si puede ser, a su manera. Y si necesitáis contratar a actores que crean en sus supuestas dotes adivinatorias de brujo los contratáis. Todo sea porque soy sangre de su sangre. 

Mis mas sinceros abrazos 

Odysseus de Éden
Summa Felicitas
Quartier d'Or

Ithaca, Principado de Éden

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